¿Tienes muchas ideas para tu próxima presentación y no sabes por donde iniciar?

Si estas dos preguntas te describen en este momento, no te preocupes, es muy normal sentir presión cuando tenemos que dar una presentación ejecutiva a nuestros jefes, colegas o a clientes. Y no es para menos, una buena presentación hace la diferencia en la percepción que tienen las personas de tu profesionalismo y conocimiento, por lo que impacta directamente tu carrera y puede ayudarte a lograr tus objetivos.

Por eso prepararse es una de las mejores inversiones que puedes hacer de tu tiempo por lo que incluye en tu agenda el tiempo necesario para crear el contenido y practicar la facilitación, incluyendo la medición del tiempo.

También recuerda que la práctica hace al maestro. Si tienes nervios y por ende nunca te animas, entonces nunca podrás vencer esos nervios, pero si te hechas al agua aun con nervios, vas a ver que eventualmente esos nervios se reducen (ojo que no desaparecen por completo, aun los más experimentados sienten algunas mariposas en el estómago).  La idea es que llegues a sentir comodidad y que, a pesar de las mariposas, puedas dar una excelente presentación.

Te dejamos aquí un PRIMER TIP: si tienes muchas ideas y no sabes por donde empezar, te recomendamos escribirlas todas, puede ser en Post-it notes, una idea por papelito.  Luego forma un mapa mental, agrupando las ideas que se relacionan entre sí en conceptos más amplios y decidir el orden en que abordarás los conceptos principales.   A mí me funciona mucho hacer un mapa mental en mi cuaderno, usar la mano para dibujar el mapa mental ayuda al cerebro a pensar mejor. ¡Pruébalo!

Te daremos otro tipo el jueves, no te lo pierdas.